Guía completa

Un fluido que se olvida y no debería

El líquido de frenos no es solo un accesorio del sistema: es lo que transmite la fuerza de tu pie al disco. Con el tiempo absorbe humedad del ambiente, incluso con el circuito cerrado, y esa humedad cambia su comportamiento a altas temperaturas.

Por qué medimos antes de cambiar

Muchos talleres cambian el líquido por calendario, cada dos años, sin comprobar si realmente hace falta. Nosotros lo medimos con un higrómetro: si la humedad está por debajo del límite razonable, te lo decimos y no facturamos nada. Si lo supera, purgamos el circuito completo.

Qué pasa si no se cambia a tiempo

En una frenada exigente —una cuesta larga, una frenada de emergencia— el agua disuelta en el líquido puede hervir dentro del circuito. Se forman burbujas de vapor, el pedal se hunde más de lo normal y la frenada pierde eficacia. Es un fenómeno conocido, se llama fading, y es más probable justo cuando más necesitas que el freno responda bien.

Cómo lo hacemos

Purgamos el circuito completo rueda a rueda, en el orden que marca el fabricante, con el líquido de la especificación correcta (DOT 4 o DOT 5.1 según el modelo). Comprobamos que no quede aire en el circuito y hacemos una prueba en carretera antes de entregar el coche.

Si quieres saber si tu coche lo necesita, tráelo y te lo medimos sin coste. Llama al 641 16 17 71.