Guía completa
Una pieza pequeña con mucho efecto
El sensor de árbol de levas le dice a la centralita en qué posición está el motor para calcular el momento exacto de inyección y encendido. Cuando falla o da una señal irregular, el motor pierde precisión: tirones, arranque costoso, ralentí inestable o, en los casos más claros, el modo de emergencia que limita la potencia para proteger el motor.
Por qué comprobamos antes de cambiar
El síntoma de un sensor de árbol de levas fallando se parece mucho al de un sensor de cigüeñal dañado o al de un simple problema de cableado. Cambiar el sensor sin confirmarlo es apostar: si el problema era el cableado, sigues con la avería y has gastado en una pieza que no hacía falta. Por eso leemos la señal con el equipo de diagnóstico y revisamos el conector antes de decidir.
Cuándo conviene no esperar
Si el coche entra en modo de emergencia —notas que apenas acelera y el testigo de motor está fijo— mejor no forzarlo y traerlo pronto. Si el síntoma es solo un tirón ocasional al acelerar, puede esperar unos días, pero conviene no dejarlo pasar mucho porque suele ir a más.
Después del cambio
Tras sustituir el sensor, borramos el código guardado y hacemos una prueba en carretera para confirmar que el motor responde con normalidad y que el testigo no vuelve a aparecer.
Si notas tirones o arranque raro, llama al 641 16 17 71 y lo comprobamos.