Guía completa
Ahorro real, sin renunciar a la gasolina
Convertir un motor de gasolina a autogás (GLP) no significa dejar de usar gasolina: el kit añade un circuito de gas con conmutador en el salpicadero, así que el coche sigue arrancando con gasolina y puedes cambiar a gas en marcha. Lo que cambia es el coste por kilómetro, bastante más bajo con autogás.
Cómo es la instalación
Montamos el depósito (toroidal, en el hueco de la rueda de repuesto, o cilíndrico en el maletero, según lo que prefieras), los inyectores de gas, una centralita adicional que gestiona la mezcla y el conmutador para elegir combustible desde el salpicadero. El motor sigue siendo el mismo; el kit se añade sin tocar la mecánica interna.
La homologación no es opcional
Circular con una instalación de GLP sin homologar es ilegal, aunque el kit esté bien montado. Tramitamos la homologación como parte del servicio, con la documentación que exige la instalación realizada — es lo que te permite pasar la ITV con el kit y circular sin problemas.
Mantenimiento del kit
Una vez instalado, conviene revisar periódicamente la estanqueidad del circuito, el estado del depósito y los filtros específicos del sistema de gas. Ofrecemos este mantenimiento como servicio aparte, coordinado con tus revisiones habituales.
Si te planteas pasarte a autogás, llama al 641 16 17 71 y te decimos si tu motor es compatible y qué presupuesto te corresponde.